Cuento: LA PRIMAVERA
octubre 29, 2020
RECUERDOS DE MIS VIVENCIAS EN EL ESTADIO ESPAÑOL.
octubre 29, 2020
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TARDES DE CUARENTENA

Sonia Orge

El cielo está gris lo que aumenta mi nostalgia, desde mi pequeña terracita veo la ventana del edificio del frente, una joven está en la cocina, me ve, me hace señas, yo se las respondo, un ser humano  ¡  qué alegría ! , parece un sueño, un pequeño gesto llena este vacío que siento por dentro.

En la mañana despierto y todavía no me convenzo de lo que estamos viviendo, me levanto, me hago el desayuno, que me lo tomo en la cama. Enciendo mi TV, mi gran compañero, pero las noticias aterradoras inundan mi alma, lágrimas de dolor mojan mi rostro. Lo apago.

Me levanto y comienzo mis tareas, hago aseo y eso me agrada. Por tercera vez arreglo los closets de la cocina y de mi ropa de mi dormitorio. Luego tengo que  hacer mi almuerzo ¡ Que tormento,¡ desde que nací hasta que hace 9  años falleció mi madre jamás cociné , me dediqué a estudiar , trabajar y viajar. Mi madre cocinaba exquisito, de todo, postres, kuchen, estrudel, queques, tortas. Ahora yo me demoro toda la mañana en hacer algo y luego no me agrada. Como añoro los almuerzos en el Estadio Español, los tés comités mientras jugábamos con mis amigas¡ Mis caminatas, mis talleres, Literario, Baile Entretenido, Memoria Cognitiva, el cine, las conversaciones con mis compañeras y amigas. y mis viajes.

Almuerzo con mi compañero que nunca falla el Televisor, se me hace un nudo en la garganta, noticias de muertes, miseria, delitos, lo cambio.

Pero con una amiga del Estadio, que vive en mi mismo edificio, dos pisos más arriba, hemos ideado Tardes Entretenidas

Antes nos juntábamos más seguido, pero desde que una de sus hijas le regaló esos puzles grandes para armar solamente a veces nos vemos. Tiene mil piezas, que le ocupan toda la mesa del comedor, una mesa chica y en  .el sofá un dibujo inmenso que le sirve de guía para ir armando la cosa. eso la tiene obsesionada, lo que le ocupa gran parte de su tiempo, con una dedicación absoluta, lo que a mí me entristece.

Cuando voy, nuestra distracción es jugar naipes, carioca y revoltijo, no podemos al canastón  ya que se juega en pareja, el que estábamos habituadas a jugar con el resto de las amigas en nuestras reuniones en el bar del Estadio ¡ como lo añoro! Tomamos onces y vemos en el Netfix películas o seriales, programas culturales etc. Los Domingos siempre le convido a un aperitivo y a almorzar, hago algo especial, escuchamos música, conversamos y jugamos.

Cuando comenzó la pandemia, tuve que obligadamente comenzar a cocinar, después de 5 meses puedo decir que lo he superado, no del todo. Un domingo le dije a mi amiga y vecina, – el domingo haré una rica tortilla española. Bueno llamé a una amiga española, me dio la receta, hasta tenía un rico chorizo español, pero no sé que pasó, que cuando le di la vuelta se me desarmó entera, que  pena comimos papas con chorizo, pero estaba sabroso.

Mi amiga que le agrada todo lo tecnológico se compró una enorme olla que parece un platillo volador, me invitó un día a la hora del té a comer sopaipillas. Nos reimos a gritos, cuando me lo sirvió eran unas bolas gruesas que parecían berlines y muy negras encima, con gusto a zapallo, bueno……….

Un día le dije – hagamos un queque en tu horno, – pues con verguenza mi horno a gas no lo sé prender ni manejar. Con receta en mano, lo hicimos, lo metió al horno, no le prendía abajo, luego lo prendió arriba, cuando lo sacamos era negro arriba y al desprenderlo todo lo crudo salió. Lo metió al microondas , listo, era algo raro que jamás había comido, bueno………   Pero nos reímos mucho. Nuestra convivencia se hace muy agradable, y se hace más placentera nuestra soledad. .En un canal de la TV que hacen propaganda de artículos de cocina compré un aparatito pequeño para cocinar una persona, estoy feliz me ha servido mucho.

Ella y mi amiga Norma que vive frente al Estadio, las considero como hermanas, las tres somos solidarias, cariñosas, receptivas ante cualquier necesidad en estos tiempos que yo le llamo LA GUERRA DEL VIRUS.

Hace dos años atrás viajamos a Rusia por la Sociedad Española de Socorros Mutuos y nos quedamos 10 días en Madrid, viajando a otros pueblos, y gozando de la rica gastronomía española. Además hemos viajado juntas por diferentes regiones de nuestro país y vacaciones en Reñaca donde mi amiga Norma posee un depto.

Esto me hace meditar profundamente en lo valiosa que es una verdadera amistad, aceptándonos con todas nuestras virtudes, capacidades y limitaciones. Ha sido para mí la fuerza para seguir adelante ante este encierro tan prolongado. Un apoyo incondicional que lo llevaré por siempre en mi corazón hasta el día que parta de esta vida.

Conversamos cuando nos juntamos, de lo poco que ahora necesitamos, no ropa nueva, ni cosas para la casa, ni ir de visitas, ni viajar que es lo que más me gusta. Pensamos, cuando nacimos llegamos desnudos, y nos vamos sin llevarnos nada, nada de nada. Perdemos todo en este mundo, a nuestros padres, nuestros amores, familiares, amigos, nuestras mascotas, vamos perdiendo nuestras energías físicas y habilidades mentales.  No le temo a la muerte, soy adulto mayor y sé que si me contagio voy a morir.

Me he dado cuenta que en el mundo la gente está desorientada, perdida en el mundo por el cual deambula casi sin rumbo. Las almas están sedientas de sentido, lo que anhelan es la sensación de que hemos aprendido a vivir, de manera que nuestra existencia sea importante, de modo que el mundo sea un poco distinto por el hecho que nosotros hayamos transitado por él.

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